1. Reacciones alérgicas: Las vacunas pueden desencadenar reacciones alérgicas en algunos niños, especialmente aquellos con antecedentes de alergias alimentarias, asma o dermatitis atópica.
2. Problemas de coagulación: Los niños y adolescentes con trastornos de la coagulación, como la hemofilia, pueden correr un mayor riesgo de sufrir hemorragias después de la vacunación.
3. Enfermedades crónicas: también como el asma o la diabetes, pueden tener un mayor riesgo de complicaciones después de la vacunación.
4. Inmunodeficiencia: Los niños y adolescentes con sistemas inmunológicos debilitados, ya sea debido a una enfermedad o un tratamiento médico, pueden no ser capaces de recibir ciertas vacunas o pueden correr un mayor riesgo de infecciones después de la vacunación.
5. Historial de convulsiones: pueden tener un mayor riesgo de convulsiones después de recibir ciertas vacunas, especialmente aquellas que contienen fiebre amarilla o encefalitis japonesa.
6. Efectos secundarios graves: Aunque son raros, algunos niños pueden experimentar efectos secundarios graves después de la vacunación, como una reacción anafiláctica o una enfermedad autoinmune.
muy importante tener en cuenta todo esto a la hora de vacunar a los niños, buena información
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